Ahora sí, ¡bienvenida la protesta!
En Colombia, el debate sobre la protesta suele olvidar a alguien: al ciudadano que no marcha, al comerciante que necesita abrir, al trabajador que depende del transporte y al paciente que espera una ambulancia. ¿Sus derechos valen menos porque no llevan una pancarta? El Estado tiene la obligación de protegerlos, porque el orden, la seguridad y la movilidad son un propósito superior a la protesta misma.
El Decreto 1525 del 13 de octubre de 2026 pone sobre la mesa esa responsabilidad: modifica el protocolo de 2021 y plantea la protección simultánea de quienes se manifiestan y de quienes no participan. Su importancia está en exigir decisiones, coordinación y responsabilidades. Una autoridad que........
