Constructoras: ¿ni el cielo es su límite?
Los abusos y los alcances de corrupción de algunas constructoras se ven reflejados en el caso de “Amarilo”, cuyo actuar —por suerte— está siendo penalizada por la SIC, que falló a favor de los propietarios demandantes y determinó que existían defectos de calidad y de idoneidad en la construcción. Ahora, la constructora tiene que hacer las reparaciones necesarias para garantizar la estabilidad del edificio y, en los casos de daño irreparable o persistente, tendrá que devolver el dinero pagado (más el ajuste al día) o sustituir el inmueble, de iguales o mejores características, en un proyecto sin fallas.
Esta clase de problemas se da en Colombia por el hábito de algunos empresarios de........
