La mente antes del crimen
Hace pocos días, en Brasil, un hombre asesinó a sus hijos tras descubrir la infidelidad de su esposa y luego se quitó la vida. El impacto es brutal, pero lo verdaderamente inquietante no es solo el crimen, sino la fragilidad mental que lo precede. Porque no, no fue simplemente rabia. La rabia la sentimos todos. Lo que ocurrió fue el colapso de una mente que no supo sostener la herida.
La infidelidad no solo rompe un acuerdo afectivo; puede romper la identidad de quien ha construido su valor personal alrededor del control, la posesión o la dependencia emocional. Cuando la pareja se convierte en el único sostén de la autoestima, la traición no se vive como duelo sino como........
