Tarjetón presidencial: ¿catorce caballos del mismo dueño?
Catorce candidaturas, más el voto en blanco, suman las quince opciones que tendrán los colombianos que acudan a las urnas para la primera vuelta de la elección presidencial. A primera vista parece un tarjetón con diversas opciones, sin embargo, ¿qué tan distintas son estas opciones entre sí?
Para empezar, vale recordar una anécdota del expresidente López Michelsen, quien al ser cuestionado sobre la falta de opciones en los países de la antigua Unión Soviética en los que las elecciones eran “carreras de un solo caballo”, reaccionó diciendo “y en Colombia son carreras de varios caballos, pero todos del mismo dueño”.
Aunque es cierto que existe una polarización aguda entre algunas candidaturas, también lo es que en aspectos esenciales como el manejo macroeconómico, los TLC, la relación con Estados Unidos, el aumento de los precios de combustibles, entre otras, esas opciones que se muestran como antagónicas terminan coincidiendo en las mismas políticas. Cabe recordar que Petro y Rodolfo estuvieron a punto de participar en una consulta entre los dos, aunque después terminaron enfrentados en segunda vuelta. Vale preguntarse, ¿Realmente eran tan diferentes?
La tesis de que las diferencias entre candidaturas que se muestran tan disímiles como las de Cepeda y Valencia o De la Espriella, en realidad son diferencias secundarias o menores, tiene una prueba irrefutable en la posición de uno de los partidos que ha gobernado con todos los presidentes en los últimos veinte años: el Partido de la U.
En una entrevista con Blu Radio, el copresidente del Partido de la U, el exregistrador Alexander Vega, expresó que su partido “no estaba cerrado a ninguna opción”, mientras un periodista, con algo de sorpresa, cuestionó si entendía bien al suponer que entre esas opciones contemplaban tanto a Cepeda como a De la Espriella, a lo que Vega respondió muy tranquilo “sí, entendió bien”. Ver minuto 13:39 de la entrevista. (https://www.youtube.com/watch?v=3QY91M-0_14).
¿Cómo puede un partido ser tan flexible en su elección? ¿Saben ellos algo que los demás? ¿Acaso no resulta curioso que los partidos Liberal, Conservador, Cambio Radical y de la U, no hayan avalado ninguna candidatura presidencial cuando sumados representan la principal fuerza del Congreso?
Al parecer, además de la U, otros partidos también tienen claro que los “caballos” que compiten en esta carrera, a pesar de sus matices y diferencias de estilos, comparten una misma agenda, que no es otra que la de seguir manejando el país como lo han hecho en los últimos años, incluidos los del gobierno de Petro, en los que como también ironizaba López Michelsen recordando al Gatopardo: “nada cambia para que todo siga igual”.
En una próxima columna comentaré las grandes coincidencias de las opciones supuestamente antagónicas.
