Proposición contra el sentido común
Colombia atraviesa por unos días en los que no solamente tiembla el suelo, sino nuestra psique colectiva. Tras los recientes movimientos telúricos que dejaron en luto al país, es comprensible que nos encontremos en un estado de hipervigilancia o hiperalerta. Cualquier crujido en la pared o el paso de un camión pesado dispara las alarmas del instinto de supervivencia. Regalo de la evolución que nos llevó a sapiens.
En medio de esta fragilidad instalada en la sociedad, uno esperaría que las instituciones que representan a los ciudadanos demostraran un mínimo de sensatez, pedagogía cívica y apego a los protocolos de seguridad. En su lugar, el Congreso de la República ofreció........
