La fuente de la eterna juventud
Cuentan los que lo vieron al conde de Saint Germain, también conocido como el Maestro Sol, ese enigmático personaje recibido en todas las cortes de Europa por Luis XV, Pedro el Grande, el zar borracho, Catalina la Grande, que el conde, misteriosamente, no envejecía y que decía haber conocido a Jesucristo, a Cleopatra, a Julio César, a Carlomagno, a Atila y a Pedro el Apóstol.
El conde era pianista y escritor, y llamaba la atención por nunca comer en público, por andar siempre con mujeres jóvenes y no acostarse con ellas, por su afición a la alquimia, gracias a la cual decía conocer los secretos íntimos de la vida y poseer la eterna juventud, transformar el plomo en oro,........
