La diferenciación planetaria es clave para que surja vida extraterrestre
¿Cuáles son las claves para que se forme un planeta apto para la vida? Un nuevo trabajo de investigación liderado por el equipo del astrónomo Craig Walton, de la Universidad de Cambridge, intenta responder a esta pregunta.
Todo comienza con el crecimiento de los planetas metalorrocosos –como la Tierra–, un proceso conocido como diferenciación química planetaria. Los planetas crecen progresivamente a partir de la acreción –adición de materia– de asteroides con entre decenas y cientos de kilómetros de diámetro. El calor retenido tras los impactos, junto al que se produce como consecuencia de la desintegración de elementos radioactivos, participará en el calentamiento interno de los embriones planetarios.
Al final de esa fase, los cuerpos planetarios de alrededor de mil kilómetros de diámetro se funden y tiene lugar la segregación química de sus componentes. Así se forman el núcleo metálico, el manto y la corteza, un proceso de diferenciación en capas que ahora se revela como clave en la capacidad de que un planeta origine organismos vivos.
La diferenciación de los cuerpos planetarios
Esta dinámica conlleva la segregación interna de los elementos químicos en función de sus afinidades. Los metales crean aleaciones con el hierro y, con excepción del abundante níquel, pasan a formar parte de los núcleos planetarios.
El fósforo, un elemento ligero con carácter no........
