40 años del asesinato de “Yoyes”: el castigo ejemplarizante de ETA
El 10 de septiembre de 1986, María Dolores González Katarain, alias Yoyes, de 32 años, paseaba con su hijo y otro niño de corta edad por Ordizia (Guipúzcoa), su localidad natal, que celebraba una feria agrícola.
El terrorista de ETA José Miguel Latasa Guetaria se la señaló al también terrorista Antonio López Ruiz (Kubati) y luego se alejó de allí. Kubati abordó a la mujer y a los niños en la avenida del Gudari, al lado de unos tractores. “¿Tú eres Yoyes?”, preguntó. Ella contestó que sí. “¿Sabes quién soy yo?”. “No”. “Soy de ETA y vengo a ejecutarte”, anunció Kubati.
Según la sentencia del caso, Yoyes se abalanzó sobre él, pero el pistolero le disparó dos veces, hiriéndole en la pierna y en el tórax. Una vez en al suelo, Kubati remató a su víctima con un tiro en la cabeza.
No era una novedad que ETA asesinase a uno de sus exmiembros. Lo había hecho ya varias veces: Ignacio Olaiz Michelena en octubre de 1978, Jokin Azaola Martínez en diciembre de 1978, Tomás Sulibarria Goitia (Tomi) en junio de 1980, José Luis Oliva Hernández en enero de 1981, Miguel Francisco Solaun Angulo en febrero de 1984… La mayoría de los indicios apuntan a que el primero de la lista fue Eduardo Moreno Bergaretxe (Pertur) en julio de 1976. No obstante, el caso de Yoyes, por su condición de mujer y el papel protagonista que había ejercido, fue el más impactante de todos.
Militante de ETA desde el curso 1972/1973, pronto participó en atentados. Por ejemplo, en octubre de 1973 su comando colocó 87 kilogramos de dinamita bajo un puente de San Sebastián para que explotara al pasar un autobús de guardias civiles. La carga no se activó porque fue descubierta por un par de niños.
A finales de ese año, una vez identificada por la policía, huyó a Francia, aunque volvió a cruzar la frontera para seguir operando en la clandestinidad. No conocemos al detalle su historial,........
