El arte de simular, por Tulio RamÃrez
El arte de simular, por Tulio RamÃrez
Simular es aparentar ser quien no se es o alardear sobre un atributo que no se tiene. Disimular es ocultar quien se es en realidad o hacer invisible un atributo que sà se tiene. La simulación inventa y la disimulación encubre. Ambos comportamientos ameritan una dosis imprescindible de actuación para poder ser convincente.
No todo el que simula o disimula es exitoso. Hay que tener habilidades histriónicas para poder lograr el impacto deseado. Si al simular o disimular la actuación no es impecable, se corre el riesgo de ser descubierto en la mentira y perder toda credibilidad.
No hay que ser un experto en neurolingüÃstica para descubrir al impostor. Basta con observarlo y escucharlo detenidamente. Los gestos delatan, la manera como argumenta también, inclusive basta una pregunta inteligente para desestabilizar el argumento y dejarlo en evidencia.
En una oportunidad observamos la respuesta de una entrevistada visiblemente afectada por la crisis económica. Parada en la puerta de una vivienda precaria, amamantando a un triponcito mientras el otro, sin camisa, se le abraza a una pierna, declara: «en nuestra comunidad estamos eternamente agradecidos con el gobierno........
