Doctores y «doctores», por Tulio RamÃrez
Doctores y «doctores», por Tulio RamÃrez
Recuerdo que en mi época juvenil se le llamaba Doctor a todo aquél que hablaba bien y vistiera paltó y corbata. Y no era por una suerte de auto percepción «pordebajista», sino por signo de respeto a quien se comportaba como una persona culta, aunque en realidad no hubiese estudiado absolutamente nada.
Por supuesto, igual trato se le daba a todo el que usaba bata blanca, sea médico, odontólogo, psicólogo, bioanalista o farmaceuta. La condición de salvadores de vida suponÃa mucho tiempo de estudios, por lo tanto, un respeto especial. Hasta al optometrista de la óptica de la esquina, que no sé por qué usaba bata blanca, también le llamaban Doctor.
Esa era, y sigue siendo, una costumbre generalizada en nuestros paÃses. Se les llama «Doctor», con independencia de si poseÃan solo el tÃtulo de pregrado o el tÃtulo de Doctor. Igual sucedÃa con los abogados.
Esto, más que un desliz lingüÃstico, que indudablemente lo es, es el resultado de la evolución en América Latina de las instituciones coloniales, las Reales y Pontificias Universidades, y la legislación republicana del siglo XIX.
Esto, más que un desliz lingüÃstico, que indudablemente lo es, es el resultado de la evolución en América Latina de las instituciones coloniales, las Reales y Pontificias Universidades, y la legislación republicana del siglo XIX.
Durante el perÃodo colonial, la Corona española fundó en el Nuevo Mundo, universidades bajo el modelo........
