¿Rehenes o estrategas? Partidos ante el algoritmo, por Pavel Sidorenko Bautista
¿Rehenes o estrategas? Partidos ante el algoritmo, por Pavel Sidorenko Bautista
En el contexto de la economÃa de la atención, la moderación narrativa es interpretada por los sistemas de recomendación como falta de relevancia. ¿Qué hacen los partidos que compiten en escenarios de polarización extrema para ser escuchados?
Los partidos polÃticos ya no usan las redes sociales solo para publicar anuncios o propaganda. Por el contrario, cambiaron por completo su forma de hablar y comunicarse para adaptarse a cómo funcionan estas plataformas.
En este escenario, dominado por fórmulas matemáticas que deciden qué vemos y qué no: ¿los polÃticos diseñan sus mensajes solo para agradar a las redes o se atreven a ignorarlas? La realidad no es blanca o negra. Existe una relación de mutua conveniencia en la que, desafortunadamente, el debate serio y las propuestas profundas suelen ser los grandes olvidados.
Hay que hablar el idioma del feed
Para entender si el discurso polÃtico está a favor del algoritmo, primero debemos definir qué premia este último. Las arquitecturas de plataformas como TikTok, Instagram o X están diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia y la interacción. Eso es conocido comúnmente como engagement. Los modelos de optimización han descubierto que las emociones de alta activación, en particular la indignación, el miedo y el antagonismo identitario, son combustibles para mantener la atención.
Frente a esta realidad, la mayorÃa de los discursos partidistas globales, lejos de proponer explicaciones sobre proyectos de gobierno, narrativas pedagógicas o debates complejos, reformulan su comunicación para encajar en los formatos recomendados. Dicho esto, vemos que el discurso se fragmenta en soundbites (pÃldoras de audio efectistas, que también se aplican a los vÃdeos cortos), la confrontación se estandariza mediante el rage-baiting (provocación deliberada para generar respuestas coléricas) y la complejidad programática se sustituye por el espectáculo.
El partido polÃtico actual no combate al algoritmo. Coopera con él porque comprende que la visibilidad digital es la condición previa para la existencia polÃtica. Por tanto, el discurso partidista es mayoritariamente proalgorÃtmico en su estructura y lógica, aunque simule una supuesta rebeldÃa en su contenido.
El partido polÃtico actual no combate al algoritmo. Coopera con él porque comprende que la........
