De San Sebastián a Boconó, por Omar Ãvila
De San Sebastián a Boconó, por Omar Ãvila
X e Instagram: @OmarAvilaVzla
A más de dos semanas de los sismos del 24 de junio, es necesario dejar atrás la lógica de la noticia inmediata y asumir lo ocurrido como una advertencia, ya que la fragilidad con la cual Venezuela enfrenta esta catástrofe no puede pasar inadvertida.
La respuesta institucional existe, pero sigue mostrando lÃmites importantes: las Fuerzas Armadas, Protección Civil, los Bomberos y los entes regionales se hacen presentes, despliegan funcionarios, habilitan refugios y participan en labores de atención.
Sin embargo, todavÃa persiste una distancia preocupante entre la presencia oficial y la capacidad real para rescatar cadáveres, identificarlos, informar, coordinar recursos y responder con rapidez en todos los sectores afectados.
Sin embargo, todavÃa persiste una distancia preocupante entre la presencia oficial y la capacidad real para rescatar cadáveres, identificarlos, informar, coordinar recursos y responder con rapidez en todos los sectores afectados.
El problema no es afirmar que el Estado está completamente ausente, sino reconocer que su actuación continúa siendo desigual, centralizada, difÃcil de comprender y aún más difÃcil de evaluar.
Se anuncian operativos y contingentes, pero la ciudadanÃa no siempre conoce qué organismo dirige cada zona, qué equipos especializados están disponibles, cuáles edificaciones han sido evaluadas, cómo se distribuyen los recursos ni bajo qué criterios se coordina la ayuda internacional.
En una emergencia, la información........
