El enemigo como propuesta, por Luis Ernesto Aparicio M.
El enemigo como propuesta, por Luis Ernesto Aparicio M.
Hasta no hace mucho, las campañas electorales giraban principalmente alrededor de las propuestas que los candidatos ofrecÃan para mejorar la vida de los ciudadanos. Se discutÃan programas de gobierno, modelos económicos, polÃticas públicas y visiones sobre el futuro del paÃs.
Por supuesto, también existÃan ataques, propaganda y descalificaciones, pero estos no ocupaban el centro absoluto de la conversación polÃtica.
El debate público se concentraba, en buena medida, en evaluar quién parecÃa más preparado para gobernar y qué tan viables eran las soluciones que proponÃa. Incluso candidatos con trayectorias poco convencionales solÃan verse obligados a presentar algún tipo de programa o plan que permitiera a los electores juzgar sus capacidades.
Todo esto se coronaba con un cierre propositivo para el paÃs que en algunos casos terminaban en debates para presentar, ante los electores, las ofertas más atractivas.
Hoy pareciera estar ocurriendo algo distinto.
Durante las campañas polÃticas, algunos han ido desplazando las propuestas para sustituirlas por la confrontación permanente. La atención ya no se concentra en cómo reducir la pobreza, mejorar la educación, fortalecer las libertades o impulsar el crecimiento económico.En muchos casos, el objetivo principal parece ser identificar........
