Maduro, Jamenei y el principio de sobredeterminación, por Fernando Mires
Maduro, Jamenei y el principio de sobredeterminación, por Fernando Mires
A Freud debemos el concepto de sobredeterminación. Su origen es psicoanalÃtico y fue formulado por Freud en 1900 en su Interpretación de los Sueños.
Bajo sobredeterminación entendÃa Freud un motivo predominante en los sueños de cada paciente, el que, desde el inconsciente hacÃa su aparición onÃrica. Para Freud, el concepto sobre determinación no es determinación ni mucho menos causalismo.
Más bien se trata de una reincidencia temática, una que permite al especialista averiguar traumas, miedos, obsesiones de los pacientes. ExtraÃdo del psicoanálisis, el principio de sobre determinación puede ser entendido como un motivo que reaparece en diversos episodios personales e históricos.
En el texto que escribiré a continuación, por ejemplo, puede ser visto de qué manera la existencia de tres imperios sobredetermina acontecimientos aparentemente muy locales, dándoles un sentido que no se deduce solo del acontecimiento en sÃ.
Analizados desde esa perspectiva, hechos como la decapitación del gobierno de Maduro en Venezuela asà como la eliminación de Alà Jamenei en Irán, aún siendo muy distintos entre sÃ, se encuentran sobrepresentados por la lucha que libran imperios como China, Rusia y los EEUU. Veamos:
1-Nunca las intervenciones e invasiones militares corresponden con las razones que esgrimen los mandatarios de paÃses invasores e interventores. Recordemos que Putin comenzó invadiendo a Ucrania con el pretexto de que se trataba solo de una operación especial destinada a des-fascistizar a ese paÃs en circunstancias de que hasta el menos avisado de los observadores podÃa darse cuenta de que se trataba lisa y llanamente de un proyecto cuyo objetivo era «hacer grande a Rusia otra vez».Â
De la misma manera, Trump intervino en Venezuela, decapitando al gobierno, en el marco de la por el mismo llamada, guerra al narcotráfico. Poco después, EEUU e Israel desatarÃan una guerra en Irán.
En el primer caso, ya sabemos de que Trump se hizo del gobierno de Venezuela, mediante la gentil cooperación de la presidente Delcy RodrÃguez, hoy convertida, por fuerza de las circunstancias, en representante inoficial del gobierno norteamericano en Venezuela.
En el primer caso, ya sabemos de que Trump se hizo del gobierno de Venezuela, mediante la gentil cooperación de la presidente Delcy RodrÃguez, hoy convertida, por fuerza de las circunstancias, en representante inoficial del gobierno norteamericano en Venezuela.
Operación absolutamente inmoral pero estratégicamente brillante que impidió un baño de sangre de dimensiones descomunales. En el segundo caso se trata de una operación conjunta entre el gobierno norteamericano y el gobierno de Israel en Irán.
2-Quienes intentamos transitar a través de los vericuetos de la polÃtica internacional nos dimos cuenta de que con o sin narcotráfico, el destino del gobierno Maduro ya estaba sellado en el texto de la «Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos», publicado poco antes de la intervención en Venezuela.
Ahà se establece con meridiana claridad que el gobierno norteamericano asume la «protección» del llamado Hemisferio Occidental, y mediante una alusión a la Doctrina Monroe, deja claramente establecido que EEUU no tolerará la presencia de otras potencias imperiales en «su» hemisferio.
Venezuela, Cuba, y quizás Nicaragua, ya estaban avisadas. Justamente las dictaduras de esos tres paÃses habÃan establecido estrechas relaciones militares con la Rusia de Putin. Más preocupante aún para el gobierno norteamericano era, sin embargo, la activa intervención económica de China.
El eslabón más débil de esa cadena dictatorial era por cierto Venezuela pues ahÃ, bajo el mandato de Maduro, habÃa tenido lugar el más descarado fraude electoral de la historia polÃtica latinoamericana. En la perspectiva expuesta la presencia de Rusia y China en Venezuela e Irán aparece como un hecho sobredeterminante.
Maduro aparecÃa ante los ojos del mundo como un presidente ilegÃtimo. De ahà que, aparte de protestas formales, casi nadie salió en defensa de esa dictadura. La mayorÃa de los gobiernos democráticos del mundo señaló que no se podÃa defender a un dictador como Maduro, pero a la vez tampoco se podÃa estar de acuerdo con la acción norteamericana pues esta contradecÃa la legislación internacional.
Un recurso........
