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Más intervención, misma incertidumbre: el peso del mercado paralelo, por Asdrúbal Oliveros

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25.05.2026

Más intervención, misma incertidumbre: el peso del mercado paralelo, por Asdrúbal Oliveros

Hay algo profundamente contradictorio (y preocupante) en lo que ocurre hoy en el mercado cambiario en Venezuela: el gobierno ha inyectado cerca de US$ 4.000 millones al sistema financiero en lo que va de 2026 y, aun así, la brecha entre la tasa oficial y la paralela sigue siendo elevada. La inflación desacelera, sí, pero mucho más lento de lo que cabría esperar con un volumen de intervención de esta magnitud.

En cualquier economía convencional, un aumento tan fuerte de la oferta de divisas debería traducirse en una reducción más visible de la brecha cambiaria y en una moderación más rápida de las presiones inflacionarias. Pero Venezuela hace tiempo dejó de responder a esquemas convencionales. Y precisamente allí está el problema: la estrategia cambiaria sigue operando bajo una visión incompleta de cómo funciona realmente la economía venezolana. Además de una visión no integral con la política fiscal, pero de eso no vamos a hablar por los momentos.

La política oficial ha descansado principalmente en vender dólares a través de la banca para contener presiones sobre la tasa oficial. El flujo ha aumentado de manera importante y eso es evidente en las cifras. Sin embargo, el comportamiento de la brecha revela que el problema no es únicamente de cantidad de divisas. También es un problema de diseño.

El error de ignorar el mercado paralelo

La economía venezolana no se mueve exclusivamente dentro del circuito bancario formal. Una parte enorme de las transacciones cambiarias ocurre en el mercado paralelo, que tiene diferentes caras: menudeo callejero, aplicativos cripto, tasas de frontera, entre otros. Allí operan pymes, pequeños comerciantes, trabajadores independientes, importadores, informales y ciudadanos comunes que necesitan comprar o vender divisas para proteger ingresos, reponer inventarios o simplemente transar en una economía donde la confianza monetaria sigue siendo extremadamente débil.

Ese mercado no es marginal ni transitorio. Es estructural.

Y allí está una de las principales debilidades de la........

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