La convicción del entrenador
La convicción del entrenador
Luis Enrique y Hansi Flick se saludan antes del Barça-PSG de la Champìons 2025/26 / EFE
Hay técnicos que llegan a un vestuario para pasar por él y otros que llegan para definir una época. No hablo de liderazgo, sino de carácter. Y eso, en el deporte de equipo, es gestión de individuos (y de sus egos). De saber qué jugadores quieres, por qué los quieres y hasta dónde vas a defenderlos cuando el entorno, no solo en el Barça, duda. Luis Enrique y Hansi Flick pertenecen a esa especie, aunque sean distintos. No negocian la idea, pero construyen una relación clara con el futbolista: si estás dentro, voy a muerte contigo; si no estás, vete.
Ese matiz es decisivo. Luis Enrique, en eso es más radical, lo hizo con Mbappé en el PSG. Lo elogió y reconoció su dimensión mundial, pero nunca entregó el equipo a un apellido. Incluso con una estrella de ese tamaño, mantuvo el mensaje de que el colectivo estaba por encima de todos.
Flick ha aplicado en el Barça una lógica inversa, pero parecida. Su caso con Raphinha es perfecto. Cuando muchos lo veían como un futbolista vendible, irregular o demasiado acelerado para ser indiscutible; Flick vio energía, presión, gol y carácter. El........
