El arrepentimiento de un decreto democrático
Decía el poeta Octavio Paz: “Es necesario que existan los cambios en nuestras instituciones si queremos avanzar en el mundo que vive un presente que no es intacto”. Y así lo tuvimos claro desde el principio en nuestra Universidad Michoacana, bastión ideológico de la Independencia de México y corazón intelectual de Michoacán.
Desde el 2023, aquí trazamos con claridad una agenda reformista, que, por decisión u omisión, permaneció estancada durante décadas. La modernización del Estatuto Universitario, la actualización de la Ley Orgánica y la adición constitucional para establecer la autonomía Universitaria y el presupuesto que no podrá ser inferior al otorgado en el ejercicio inmediato anterior no sólo dotaron de vanguardia documental a nuestra institución, sino que escuchó el clamor nicolaita de ser protagonista de la transformación.
La designación de rectora o rector mediante un proceso democrático se convirtió en lo más novedoso en nuestro sistema universitario, siguiendo los pasos avanzados que previamente ya habían dado en las universidades de Zacatecas y Puebla, quienes valientemente le dotaron a su comunidad la voz y el voto para elegir a sus autoridades. Sin embargo, llegó el tiempo del arrepentimiento.
Seis reformas importantes antecedieron ese proyecto que en nuestros días se presenta para la nueva etapa de nuestra Universidad. Reformas que en su momento respondieron a la conciencia de los universitarios de otras épocas.
La primera reforma de la Ley Orgánica de la Universidad fue en el temprano año de 1921. Se adecuaba la institución a un........
