Segalmex: cuando el verdadero juicio no es en México
“Money doesn’t talk, it swears
Obscenity, who really cares
Propaganda, all is phony.”
“Everybody knows the dice are loaded
Everybody rolls with their fingers crossed.”
Hora del espectáculo. Pero no del de luces, aplausos y final feliz, sino del otro: el de horror, cloaca y cámara lenta. Ese donde el público lleva años viendo las señales de peligro, pero alguien insiste en decir que todo está bajo control.
Porque sí: Segalmex fue uno de los robos más descarados no solo del sexenio pasado; de la historia de México. Y no, esto no es un refrito ni un escándalo reciclado para espantar incautos. Durante años se insinuó, se filtró, se dejó caer como quien no quiere la cosa. Hoy, con la detención de Alex Saab en Venezuela, el asunto deja de ser sospecha y adquiere lo que siempre fue: tamaño judicial internacional. Ya no es chisme. Es expediente.
Alex Saab no fue un empresario entusiasta ni un proveedor solidario con vocación social. Fue el operador financiero del chavismo, el hombre que movía el dinero sucio con guantes humanitarios. Y durante el gobierno de López Obrador participó —con socios, intermediarios y empresas mexicanas— en una red de contrabando internacional diseñada para violar sanciones de Estados........
