México merece respeto
Donald Trump ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: provocar. Esta vez no sólo lanzó descalificaciones contra México y la presidenta Claudia Sheinbaum, sino que también se permitió cuestionar y ridiculizar a otros líderes mundiales, entre ellos la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. No es una novedad. Es parte de un estilo político basado en la confrontación permanente y en la necesidad de construir enemigos externos para alimentar su narrativa interna. Pero una cosa es la política y otra el respeto entre naciones.
Cuando Trump afirma que los cárteles “controlan México” o insinúa que la presidenta Claudia Sheinbaum es una mujer temerosa, no está insultando únicamente a una persona. Está descalificando a un país de casi 130 millones de habitantes y desconociendo la compleja relación histórica, económica y estratégica entre ambas naciones. La propia presidenta respondió con serenidad, afirmando........
