Violencia vicaria: un año después de la nueva Corte
Hay violencias que duelen dos veces: la que se recibe directamente y la que se inflige a través de quienes más se aman. Es la violencia vicaria: aquella en la que una persona utiliza a sus hijos, hijas o seres queridos como arma de guerra contra la mujer. Durante décadas fue invisible a la justicia, disfrazada de “conflictos familiares” o “disputas de custodia”. No era ninguna de esas cosas. Era, y sigue siendo, violencia de género pura, ejercida con crueldad sobre la madre, con los menores como víctimas silenciosas.
Pero en octubre de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una corte elegida por el voto popular en julio de ese año, dio un paso histórico. Validó reformas federales que reconocen la violencia vicaria como una forma específica de violencia contra las mujeres.
De esta manera el pleno no hizo más que poner nombre a una realidad que miles de mujeres llevaban años denunciando. La decisión fue justa y necesaria: tomó en cuenta la desigualdad estructural que las mujeres enfrentan y reconoció que el Estado no puede ignorar........
