Infancias, escuela y obligatoriedad de la educación
Ayer, 30 de abril, fue una jornada para reflexionar en torno a las relaciones entre las infancias, la escuela y la obligatoriedad de la educación, en el marco del día nacional de las infancias, en México. Aparte, claro, de la oportunidad para convivir y festejar junto con nuestras niñas y nuestros niños en su día.
Un primer aspecto a debatir o analizar es el que se vincula con la decisión de ir o no a la escuela. ¿Por qué sí y por qué no ir a la escuela? Las sociedades capitalistas industrializadas del siglo XX y XXI no parecen cuestionar la importancia de tomar en consideración la opinión, los gustos, los derechos, los sueños, los intereses, las necesidades y las fantasías de las niñas y los niños en torno a esa decisión, sino que solamente imponen la obligatoriedad que ellas y ellos tienen o “deben cumplir”, y sus familias, de acudir a la escuela.
La escuela como institución socialmente diseñada para formar a ciudadanas y ciudadanos, de manera sistemática e integral, (proyecto civilizatorio tan cuestionado por Freud), es también una institución del Estado que ha sido pensada para que las y los adultos eduquen a las jóvenes generaciones (Durkheim), misma institución pública que no ha sido capaz de escuchar, interpretar, percibir, conocer ni actuar a favor de las necesidades de la niñez. Casi en automático, la escuela se ha convertido, para niñas y para niños, en el espacio y el tiempo del “deber ser irreflexivo” que se nos aparece durante los primeros días, meses o años de nuestras vidas.
Como si se tratara de un cuento de terror, las mamás, los........
