La era misógina de la canica para México en el espacio de Julio Astillero
Nos debería quedar claro que hay un debate sobre los cuerpos de las mujeres librándose en casi todo el mundo, especialmente en aquellos países en los que las reglas sociales, económicas e industriales han permitido que más de nosotras estudiemos, trabajemos y tengamos acceso a la autosuficiencia económica, con ello a la autonomía reproductiva, así como a la independencia suficiente para elegir los detalles de la maternidad.
Decía el destacado filósofo de la antropología, Helmuth Plessner en su teoría de la posicionalidad excéntrica del ser humano que aquello que nos distingue de los animales justamente es la capacidad humana de tener conciencia sobre la mente y conciencia sobre el cuerpo, experimentando la mente en sí misma en una relación posible pero no única con la materia corporal a través de la que conocemos. Para abundar en la comprensión de nosotros mismos, se apoya en Descartes y los conceptos de res cogitans como aquello que es inmaterial, la mente, el alma, la conciencia frente a la res extensa que es el cuerpo, la materia, el mundo físico, eso que toma espacio y que puede ser divisible. Ambos interactúan entre sí, no se agotan.
Esa humanidad es la que se nos ha negado a las mujeres en la emisión de la entrevista en el canal de Julio Astillero, muy querido y brillante, pero que cometió uno de los errores típicos de los últimos siglos: preguntar a hombres sobre los cuerpos de las mujeres basados en el mito de que la medicina es neutral y existiendo centenares de mujeres médicas, ginecólogas y especialistas interdisciplinarias capaces de responder a la pregunta sobre la edad ideal para embarazarse. A la entrevista fue convocado el doctor Héctor L. Frisbie que basa su respuesta en elementos subjetivos y no científicos, totalmente contrarios por cierto, a las tendencias científicas, europeas y de países desarrollados.
Con el pelo cano y unos cuantos kilos de más, recurre al argumento edadista de que las mujeres no deberían esperar a los 40 para embarazarse pues de hacerlo así, estarán cansadas para cuando sus hijos tengan 20, edad muy exigente, dice el doctor, y como asume que los cuidados son cosas estrictamente de las mujeres, a los 60 asegura que estarán muy cansadas. Lo basa en una experiencia personal, asumiendo que a su edad sigue siendo joven y vital, porque es hombre, claro, pero sugiriendo que muchas mujeres que conoce teniendo 60 ya no están para cuidar. Ese es su argumento. Ese es el consejo científico. Evitar lo “difícil” que será para las mujeres, no para los hombres, claro, pues la edad del progenitor es irrelevante… la chamba de cuidados es cosa de ellas. Dice incluso, en un argumento fiscalizador de los cuerpos de las mujeres, que si aquellas no fueron estrictas, saludables, disciplinadas, tendrán aún menos fuerza. Lejos de admirar el optimismo sobre la autopercepción del doctor, eminente claro en temas de maternidad y salud obstétrica, es criticable todo el discurso sobre la edad, la maternidad y el ejercicio de opinar sobre aquello deviene de la aparente urgencia por no perder el control sobre los cuerpos de las mujeres y su narrativa.
Lo centro específicamente en los cuerpos. De acuerdo a la introducción sobre el dualismo cartesiano de Descartes y la teoría de posicionalidad de Plessner, básicamente lo que dice esta postura de Frisbie difundida a millones de seguidores por don Julio........
