El marido de Kristi Noem, los maridos y el travestismo
El marido de Kristi Noem gusta de vestirse como mujer, simular posturas hipersexualizadas colocándose falsos senos, frunciendo los labios como dando besos para fotos y sosteniendo conversaciones mientras se siente “deseada”.
Quisiera comenzar hablando del inconsciente y el deseo que analiza Joan Copjec sobre Lacan cuando al abordar el concepto del deseo. Copjec argumenta que el sujeto no es un simple reflejo de las instituciones, sino un ser dividido por lo que permanece inarticulable. El psicoanálisis define el principio de realidad (vinculado a la ley o a lo permitido) como aquello que retrasa el principio de placer.
Como el lenguaje es inherentemente opaco y no puede entregar una verdad incontrovertible, el sujeto siempre se siente “estafado” o con la sensación de que falta algo, lo cual causa que el deseo se relance constantemente en lugar de extinguirse. Peso esta columna no es sobre por qué el marido de una funcionaria temida, cruel y terrible quiere cultivar su energía femenina y comportarse como lo hizo.
Esta columna es sobre los maridos de las mujeres que tienen poder y algunas razones por las que es tan legítimo que nos irrite lo que sucede en la intimidad del hogar de la ex secretaria de seguridad así como explicable y entendible. De entrada, Kristi Noem ha sido una pésima funcionaria y peor persona. Acumula el odio de mexicanos, norteamericanos y latinoamericanos por su errante conducta dirigiendo a las fuerzas anti-migración que cometieron asesinatos contra inocentes civiles de Minnesota, que ordenó la separación de familias, el maltrato de infancias migrantes y un sinfín de errores, abusos, excesos por los que me atrevo a decir que debería ser juzgada.
Kristi Noem como mujer y funcionaria fue un pilar también para la representación de un discurso conservador, misógino así como el rostro de una de las peores etapas para la seguridad estadounidense.........
