Se les mueren los votantes
Tanta impudicia en el trato de los desaparecidos necesariamente lleva al desborde de del descontento. Qué bien que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México haya marcado distancia respecto a la postura del régimen de minimizar el problema de los desaparecidos y, como parte de ello, de la indignada e indignante respuesta que diera al El Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada ante su propuesta de elevar el caso de México a la Asamblea General. La situación es crítica; sólo el gobierno y los suyos están decidido a ignorarla, aunque también sean votantes los que se mueren, muchos de ellos sus votantes.
Ya no es el caso de dirigir la culpa por lo que sucede a los gobiernos locales, a los funcionarios federales o a las fiscalías. El Estado mexicano ha sido negligente en extremo. Si la falta viene de las autoridades locales, también es responsabilidad de Estado. No hay espacio ni para la más elemental empatía. Qué bien que el gobierno federal reclame a EU por el maltrato y los fallecidos en las instalaciones migratorias norteamericanas; la postura........
