Ya no se hagan bolas, diría el clásico: así es la democracia
Milenio cobra la lectura de sus columnas. No sé si pagar o no. Aprecio a ese diario, del que fui su primer director. Mi problema es de optimización de recursos escasos. Seguiré analizando si vale la pena entregar a su tesorería mil 300 pesos al año.
Me siento obligado a colaborar económicamente con Milenio por los buenos años que ahí pasé y, por supuesto, para honrar la amistad que tuve con su propietario, Francisco Pancho González, y con la ejecutiva y el periodista que que más hicieron para construir el diario, Enriqueta Medina y Ciro Gómez Leyva.
A veces pienso que sería un acto de lealtad pagar por tener acceso al contenido de Milenio. Pero a veces creo que la lealtad debería ser de Milenio a mi persona. Se me recompensó adecuadamente por mi trabajo, pero se me ofendió cuando me despidieron por haber estado al lado de AMLO, Sheinbaum y el resto de la 4T en el plantón del centro de la Ciudad de México en 2006; aquella protesta inolvidable por el fraude electoral que llevó al poder a Felipe Calderón y que fue la causa principal de la situación de violencia que todavía padecemos.
Se sabe cuándo inicia un conflicto bélico, pero su duración y la magnitud del daño generado son impredecibles. Si este 7 de abril EEUU, Irán e Israel se pusieran en paz, las consecuencias negativas de las hostilidades las sufriría la humanidad durante todo el año y buena parte de 2027. Si hay guerra un mes más, la crisis global será brutal.
Seis años duró la primera etapa de la guerra estúpida de Felipe Calderón contra las mafias del narco —cuya estrategia y operación se puso en manos de un narco, Genaro García Luna—. Hubo una segunda etapa, también de seis años por la........
