La Profeco inspira a la prensa de la élite intelectual de Alemania
“Das sind die teuersten Tankstellen Deutschlands”. Esa es una nota del semanario Die Zeit, de Alemania, la publicación de calidad periodística de mayor alcance en Alemania, con 1.3 millones de lectores.
Traducida la nota por Google: “Estas son las gasolineras más caras de Alemania”. Cuando la leí pensé si Iván Escalante ya sería editor de Die Zeit. Porque eso —informar sobre las gasolineras que abusan con los precios— es lo que hace el procurador del consumidor de México cada semana en las mañaneras de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Al final del reportaje de Die Zeit aparece un subtítulo también plagiado al procurador Escalante: “Estas son las gasolineras con los precios más bajos de Alemania”.
No es lo único que allá copian de la 4T. También se han fusilado en Europa otra medida de política pública muy valorada por el gobierno de izquierda mexicano: estímulos fiscales y acuerdos con empresas privadas para estabilizar los precios de los combustibles.
Tristemente, en nuestro país todo lo que hace la 4T para proteger a los consumidores es cuestionado con malos argumentos por la comentocracia de derecha, incluyendo a analistas de bancos y calificadoras.
Las críticas a la política de la 4T para contener el precio de las gasolinas tienen que ver con su impacto en las finanzas públicas y con algo así como su costo de oportunidad.
El IMCO ha sido muy activo en descalificar lo que hace el gobierno de izquierda contra los gasolinazos. Menciono al Instituto Mexicano para la Competitividad porque es un think tank de activismo ideológico constituido en 2003 con fuerte apoyo del Consejo Mexicano de Negocios, que reúne a las empresas más grandes del país.
La misión del IMCO ha sido promover más reformas estructurales —profundizar el neoliberalismo de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo—. Tuvo éxito: en el periodo de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, se cambió muy hacia la derecha lo más relevante de la........
