El coloso de Anthropic
La alianza entre SpaceX y Anthropic para utilizar las capacidades de procesamiento de Colossus 1 representa más que una transacción que le va a dar a la startup espacial de Elon Musk ingresos de entre 3.000 y 4.000 millones de dólares al año. Es un matrimonio con el potencial de lanzar nuestras ambiciones con la IA, literalmente, más allá de las nubes.
Pero que nadie se engañe: que converjan en un acuerdo multimillonario dos empresas sin nada en común, con puntos de vista tan disímiles que hace apenas tres meses Musk trinaba que Anthropic es “misantrópica”, es en realidad un movimiento pragmático en el que la necesidad técnica aplasta cualquier diferencia ideológica. Este acuerdo no es un gesto de buena voluntad corporativa, sino el resultado de una presión asfixiante sobre el suministro de hardware, que ha llegado a ser un bien escaso en esta era de apetitos insaciables por la IA avanzada y que define quién sobrevive en el mercado de los modelos de lenguaje de gran escala.
La infraestructura en el centro de este pacto se ubica en Memphis, Tennessee. Colossus 1, el supercomputador más grande del mundo, es una........
