Ahora, libre de IA
No voy a enseñarle ética a Felipe Zuleta. No tengo por él sino respeto. Y no voy a darle lecciones de periodismo a Fidel Cano, a quien he admirado por demasiados años. Eso no evita que en el episodio de la columna “Abelardo: el cirujano que Colombia necesita” sienta que erraron y, de nuevo, no por cuestiones éticas o periodísticas, sino técnicas, porque el de la IA generativa es un suelo resbaloso, y en este caso, ambos se resbalaron.
Para efectos de ubicación: el 7 de junio fue publicada en El Espectador la mencionada columna. Tras el título, su dueño -porque no su autor- escribió la siguiente introducción: “Escribí a “cuatro manos” esta columna con Gemini IA. Simplemente le formulé una pregunta y esto dijo. Por estar de acuerdo integralmente, la suscribo en su totalidad”.
Lo que siguen son cinco párrafos, que Zuleta pone debidamente entre comillas, en los que la IA de Google hace malabares con las metáforas clínicas, de “extirpar el cáncer de la complacencia” a “medicina amarga” y, claro, a “cirujano decidido”.
Como buen abogado y buen periodista, Zuleta informa de frente el papel que jugó la IA. Esa transparencia es la que cita Fidel Cano al relatar, en su excelente espacio ‘La Redacción al Desnudo’, por qué decidió autorizar la publicación. El problema es que en este asunto, “transparencia” implica cosas distintas.
La psicología detrás de un voto
La patria está en peligro
Colombia y sus fronteras en la hora cero
Nosotros llevamos la camiseta de la selección; Cepeda y sus aliados, el uniforme de nuestras fuerzas militares
El fraude a la paz y el chantaje del estallido........
