Una familia normal frente a un sórdido culebrón
No se valora suficiente el pésimo ejemplo que ha dado Petro con su disoluta vida privada, que mezcló con la pública, en un país con un excesivo número de familias desestructuradas, mujeres maltratadas e hijos abandonados.
Un señor con cinco hijos de tres matrimonios, el primogénito inculpado por delinquir, una impostada primera dama que utilizó el título para disfrutar de gabelas, unido a un sinfín de novias y amigas íntimas corruptas.
Desconozco si Petro habitará una casa o un motel, le pega más lo segundo, pero ya su vida privada, sus vicios y bacanales nos importarán un pimiento. La pasada quedará para investigar la corrupción asociada a sus depravaciones, los cargos que entregó para comprar silencios y los contratos que permitió para engordar bolsillos de sus íntimas.
Sus historias, siniestras unas y bufonescas otras, como la fuga de Verónica a la ciudad de la que salió de manera y dineros no explicados, dan para un culebrón que sería un éxito garantizado. Demostraría de nuevo que la realidad siempre supera a la ficción más sórdida.
La ministra que apuesta por la formación moral de ciudadanos
Recuperar a Colombia: el camino hacia la Patria Milagro
La senda de estabilización de un sistema en crisis
Un reto grande y un país capaz
El milagro productivo
Los estragos de Petro en nombre de la........
