Más allá del ‘Sold Out’: el reto de vender experiencias
Es la posibilidad de crear emociones. Eso es lo que respondo cuando me preguntan qué es lo más gratificante de trabajar en esta industria. No hablo de logística, de aforos ni de cifras de taquilla. Hablo de esos momentos de conexión, comunidad y orgullo que solo el entretenimiento en vivo es capaz de generar.
El Movistar Arena hace tiempo dejó de ser solo un recinto. Se ha convertido en un ícono de la capital colombiana, una parada obligada en la vida social y cultural de los bogotanos. Y lo más valioso es que ese lugar no nos lo otorgó únicamente el decreto del Distrito que nos reconoce como epicentro cultural permanente de las artes escénicas: nos lo han dado los asistentes.
Son los fanáticos quienes vuelven evento tras evento y quienes han hecho de este escenario un punto de encuentro que trasciende el espectáculo. Ellos han convertido al Movistar Arena en el corazón de nuestra ciudad.
Y es que el 2025 nos dejó una certeza: el consumo de entretenimiento en vivo ya no es una moda pasajera, sino un hábito arraigado en los colombianos. La respuesta del público fue extraordinaria, manteniendo promedios de ocupación altísimos y consolidando a Bogotá como una parada obligada en los circuitos de giras internacionales.........
