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Hora del compromiso

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30.05.2026

Colombia se juega la democracia. No es un eslogan, es la realidad que enfrentamos cuando las discusiones públicas se vuelven más sobre egos que sobre soluciones. Los ciudadanos debemos recordar que la responsabilidad última de preservar instituciones, libertades y un sistema de mercado no recae en las ambiciones personales de los políticos, sino en nuestra exigencia y sentido común. Me explico.

Las rencillas internas dañan. Esta semana vimos un ejemplo: los ataques directos de Paloma Valencia a Abelardo de la Espriella, un intento por recuperar impulso que solo alimenta divisiones. Entiendo que equipos y candidatos busquen visibilidad, pero, cuando la pugna pública se antepone al objetivo común, todos pierden. Heridas abiertas entre la oposición reducen su capacidad de competir eficazmente y ponen en riesgo la contención frente a proyectos que........

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