Aprender a aprender
Hay una idea que debería presidir cualquier debate serio sobre educación en Colombia: ninguna formación inicial alcanza para toda una vida profesional. El conocimiento se renueva hoy a tal velocidad que el título con el que un joven se gradúa empieza a envejecer el mismo día en que lo recibe. En ese escenario, la pregunta de fondo no es solo cuántos profesionales formamos, sino si los formamos para seguir aprendiendo cuando ya nadie los esté evaluando.
El presidente electo, Abelardo De La Espriella, ha puesto sobre la mesa una apuesta que vale la pena tomar en serio. Su programa insiste en la educación posmedia y técnica: ciclos cortos en tecnologías de la cuarta revolución industrial. A eso suma una clara apuesta por el emprendimiento, pensando en formar a cien mil jóvenes, y por conectar la formación con el aparato productivo, atrayendo inversión privada en ciencia y tecnología mediante incentivos fiscales. Ha hablado, además, de un sistema mixto que respete la autonomía universitaria y trate por igual a lo........
