La inminencia de una reforma tributaria
Se sabía que el gobierno de Gustavo Petro había dejado las arcas del Estado en ruinas. Lo que no teníamos claro era que la situación financiera del país es mucho peor de lo que pronosticaban los expertos. La evidencia de lo que pasa está en la presentación del Presupuesto General de la Nación para la vigencia fiscal 2027 que acaba de hacer el Gobierno De La Espriella.
Al conocer el nuevo presupuesto, de inmediato se habló de una gran contradicción entre lo prometido por De La Espriella en campaña y lo que refleja el nuevo plan financiero. Cuando el expresidente Gustavo Petro dejó un presupuesto de 575,6 billones de pesos para 2027, el entonces candidato Abelardo De La Espriella lo calificó de excesivo y aseguró que de ganar haría una fuerte reducción del gasto público. Por considerar que el cálculo presupuestario de Petro estaba desfinanciado, el Congreso de la República lo devolvió.
Ahora el turno es para el Gobierno De La Espriella, pero el presupuesto presentado por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, sorpresivamente es de 634,9 billones de pesos, 59,3 billones más que el presentado por Petro. Si se supone que el gasto público iba a ser menor en este Gobierno, ¿por qué entonces aparece ahora un presupuesto mayor? Y, lo más importante, ¿de dónde van a salir los recursos para financiarlo?
Ante la aparente contradicción, el ministro de Hacienda aseguró que la diferencia en el presupuesto obedece a que las cuentas presentadas por el Gobierno anterior no eran reales y se habían ocultado varias obligaciones. Haber “sincerado” las finanzas públicas, dice el........
