Una mujer enamorada
Este año, el 20 de septiembre cae en domingo, igual que hace 17 años, cuando en el año 2009 falleció Silvia Galvis. Con licencia de los lectores, quisiera copiar un breve texto que Silvia escribió a poco de conocernos en 1983 y que su secretaria encontró en el escritorio tiempo después a raíz de una mudanza de oficina. Lo conocí después de su muerte.
La última noche que pasé contigo
“Cómo son las cosas de la vida. Cómo es la vida de las cosas. Ay, cosita linda, mamá. Cómo son las cosas de la vida, cuando son tuyas. Son maravillosas. Son días sin fin y sin comienzo. Lo mismo es la noche. Eres deliciosamente cotidiana. La cotidianidad de lo inesperado, pero siempre esperado. La esperanza de que suceda lo que es inesperado pero siempre esperado. La esperanza de que suceda lo que es inesperado, pero que tenemos la esperanza de que suceda porque es lo único que nos salvará. Nos salvará sin saber para qué. A veces pensaba que eras una aparición; mejor dicho, eres una aparición que se puede tocar. Empecé contigo, como el que no quiere la cosa y la cosa........
