Ruta mexicana por una política de estado en materia de ciencia ¿Llegamos al límite?
El desarrollo de capacidades científicas en México ha sido una aspiración y trayectoria de largo tiempo, prácticamente desde nuestro origen como nación. Antecedentes valiosos fueron el Instituto Nacional de Geografía y Estadística y el Establecimiento de Ciencias Médicas, fundados en 1833; la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, en 1851; el Observatorio Astronómico Nacional, en 1878, así como el Instituto Médico Nacional y el Instituto Geológico Nacional en 1888.
Antecedentes más cercanos son el Consejo Nacional de Educación Superior y de la Investigación Científica, el Instituto Politécnico Nacional y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, creados por el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas. Poco después se fundó El Colegio de México (1940) y la Comisión Impulsora y Coordinadora de la Investigación Científica, en 1942, iniciativa que avanzó hacia una política de Estado para las ciencias. De aquí surgió el Instituto Nacional de la Investigación Científica, en 1950, que dos décadas después evolucionó como Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el cual abrió una nueva etapa de la política nacional de excelencia científica y para el desarrollo nacional.
Como política de Estado, la ruta de institucionalización de la ciencia, tecnología y la formación especializada fue un esfuerzo paralelo al realizado por otras instituciones, como las universidades y, en especial, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y su Centro de Investigación y de Estudios Avanzados. Por supuesto, existen a lo largo del país otras instituciones dedicadas a la ciencia y tecnología, que referimos ahora en conjunto.
A partir del Conacyt fueron creados o articulados al sistema un conjunto de instituciones que tenían un deliberado enfoque de alta especialización y competencia internacional en diferentes campos científicos: los Centros Públicos de Investigación (25), actualmente adscritos a la Secretaría de Ciencia Humanidades Tecnología e Innovación. Sus sedes están distribuidas en todo el territorio nacional, contribuyendo así a la descentralización de las ciencias y tecnologías.
La ciencia en México. Cada vez menos recursos. Foto: cinvestav.mx/
Desde su consolidación en 1999, mediante la Ley para el Fomento de la Investigación........
