La guerra banalizada
Un día uno se despierta y el mundo tiene una nueva guerra. No como antes que las guerras se incubaban durante meses y años antes de declararse. Nos enteramos del estallido del conflicto y lo seguimos por las noticias como si fuera en una dimensión desconocida.
Las imágenes parecen asépticas como un juego de video, frías como si no hubiese destrucción, muerte y dolor. La guerra moderna, con su impresionante despliegue de tecnología, nos hace creer que es una operación quirúrgica.
El dominio del poderío aéreo disminuye al máximo las pérdidas del atacante y multiplica las del atacado. Nada parecido a la simetría de pérdidas de la guerra de trincheras o los conflictos de antaño.
La guerra se vuelve un evento adicional (“happening”........
