Al petrista arrepentido
En cada elección presidencial se repite la idea de estar ante disyuntivas históricas. En 2026, ciertamente enfrentamos una de las más grandes a la fecha. El próximo 31 de mayo (y en segunda vuelta tres semanas después) no solo escogeremos un nuevo gobierno.
Estaremos decidiendo si el país corrige su rumbo o si profundiza una deriva que ya mostró su rostro: debilitamiento institucional, deterioro económico y confrontación permanente. Hace cuatro años, millones de colombianos votaron por Gustavo Petro creyendo que elegían un cambio democrático y social.
No se votó por radicalismo, sectarismo ni improvisación. Se votó por una promesa que resultó falsa e indolente. Desde el centro político se........
