‘Carpe diem’ para Colombia y América Latina
El 2026 abre una etapa de profundas transformaciones en la economía global. El mundo avanza hacia un orden multipolar, las cadenas de suministro se regionalizan y la tecnología acelera nuevos modelos productivos. En este contexto, América Latina y particularmente Colombia se encuentran frente a una oportunidad concreta para impulsar su crecimiento y su relevancia económica.
Hoy, América Latina representa cerca del 6% del PIB mundial y casi 8% de la población global. Acelerar el crecimiento de la productividad a niveles observados en economías comparables podría aumentar el tamaño de la economía regional entre 20% y 40% hacia 2040.
Para Colombia, esto se traduce en más oportunidades para las personas, empresas más competitivas y un mercado interno más dinámico. Según los hallazgos del capítulo Colombia del reciente reporte de McKinsey, Seizing the moment: Latin America’s productivity opportunity, durante los últimos 25 años, Colombia ha crecido en promedio cerca de 3,2% anual, apalancado por alrededor de 1,5 puntos porcentuales de productividad y 1,8 puntos del crecimiento de la fuerza laboral.
Sin embargo, al compararlo con países como Turquía, Egipto, Asia emergente, Malasia y Polonia, el desempeño queda rezagado, en particular, el crecimiento de la productividad se ubica por debajo del promedio de 2,6% anual observado en ese grupo.
Aun así, Colombia está bien posicionada para responder a estas tendencias globales y se estima una oportunidad de alcanzar un PIB de entre US$570 y US$650 mil millones hacia 2040. Colombia está bien posicionada para responder a las demandas globales a través de tres grandes ejes: (1) revitalizar la base industrial (2) prosperar en la era de la digitalización global y (3) apalancar los recursos naturales. Se ha identificado que 38% del potencial de crecimiento del PIB de Colombia hacia 2040 podría cubrirse con esos ejes.
Además, se identificaron 7 sectores de la economía con un potencial de transformar la economía. Destacan tres que tienen un potencial de generar entre US$35 y US$65 mil millones en los próximos años: Servicios digitales, data centers y agroindustria.
El entorno global acompaña y está a favor. El reordenamiento geopolítico está impulsando cadenas de suministro más cercanas y confiables, mientras que la aceleración tecnológica crea una demanda creciente de talento, conectividad y energía. Colombia cuenta con ventajas relevantes en ubicación, costos y capital humano para insertarse con mayor fuerza en estas dinámicas.
Convertir la oportunidad en resultados exige acción coordinada. Diversificar corredores comerciales, fortalecer la integración e inversión intrarregional, simplificar marcos regulatorios y acelerar la capacitación y reconversión de su fuerza laboral son aceleradores clave para capturar este momento.
Colombia tiene los activos, el contexto global juega a su favor y los números muestran que el salto es posible. La pregunta que queda es si existirá la voluntad colectiva para aprovechar este momento histórico o si, una vez más, el potencial quedará sin realizarse.
Carlos Andrés Suárez
Socio y Location Manager Colombia, McKinsey & Company.
