La incomodidad de apostar… y acelerar
En mi columna anterior escribí que algunas de las innovaciones más exitosas nacen de encontrar el entorno adecuado para aprender. Pero el aprendizaje, por sí solo, no crea nuevos negocios. Tarde o temprano toda organización enfrenta una decisión más compleja: determinar cuándo ha aprendido lo suficiente para acelerar.
Durante varios años trabajé en una organización que utilizaba un proceso de innovación estructurado alrededor de tres etapas: descubrir, incubar y acelerar. El marco fue desarrollado por Gina O’Connor y Lois Peters a partir de sus investigaciones sobre cómo las organizaciones construyen nuevos negocios y transforman oportunidades prometedoras en motores de crecimiento.
La lógica es sencilla. Descubrir consiste en identificar oportunidades. Incubar........
