Ramiro Grau Morancho: «Zapapenco»
Me refiero a Zapatero, en la tercera acepción del Diccionario de la Rae: “persona inútil”.
Dice la Real Academia de la Lengua Española que su sinónimo es incompetente, y creo le viene como anillo al dedo a Zapapenco.
Y las acepciones sexta y séptimo, utilizadas básicamente en países hispanoamericanos, hablan de personas cobardes, despreciables, con varios sinónimos: infame, zarrapastroso, chanflón, zarandajo y móndrigo. (Ahora que no me lee nadie, confieso que desconocía la tercera y la quinta palabra…).
Pero, por si todo ello no fuera bastante, Zapatenco ha demostrado ser muy familiar, como todos los “socialistos”, y ha permitido que su esposa, e incluso sus hijas, hayan quedado pringadas, igual que él (presuntamente, claro), con el olor a mierda de la corrupción sistémica, al por mayor, al por menor, y al detalle.
¿Qué hace que un tipo, con la vida resuelta, disfrutando de una pensión vitalicia como ex presidente del gobierno, ¡desde los 52 años!, y otras serie de gabelas y sinecuras, baje al pozo, y se llene de mierda, como el “Pocero” en su juventud…?
¿La ambición, el aburrimiento, las ganas de sentirse importante, velar por el futuro de las góticas, que no parecían las más listas del colegio, la verdad, o, simplemente, la ambición desaforada de dinero, del vil metal…?
Para acabar la cuadratura del círculo, el vendedor de humo, “la tierra es del viento”, la famosa “Alianza de Civilizaciones”, consistente en poner el cuello para que nos lo corten los musulmanes, etc., reformó la Ley del Consejo de Estado, para dar cabida en el mismo como Consejeros natos a los ex Presidentes del Gobierno, con lo cual se aseguraba un segundo sueldo.
¡Tonto, tonto, pero como dicen en mi pueblo, de los que fabrican relojes!
Esto de legislar en beneficio propio, ........
