Un husky a cuarenta grados
Dicen del husky siberiano que puede dormir sobre la nieve a unos 30 grados bajo cero. Su tupido pelaje, fruto de un largo proceso evolutivo, le permite no ya sobrevivir, sino disfrutar de una vida plena en el Ártico conforme a los dictados de su propia naturaleza. Una naturaleza, por cierto, muy similar a la de sus congéneres más meridionales, consistente en defecar en la tundra, robarle el bocadillo a algún pobre esquimal y buscar pelea, entretenimiento o fornicio con otro ejemplar de idéntica –o parecida– condición.
Les cuento esto porque el pasado miércoles, camino del trabajo, me crucé con un husky en la Gran Vía de Madrid, a la altura del........
