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Te deja por IA porque nunca te quiso

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15.05.2026

Casi todas las rupturas tienen un punto deprimente. No en vano, somos legión las que hemos acudido a terapia antes o después de terminar una relación. Supongo que se debe a la mezcla de cansancio, carga mental, pena y culpa. Cansancio por pasarnos semanas o meses intentando que el barco siga a flote a pesar de las decepciones o de nuestra felicidad. Carga mental por gestionar estrategias y argumentos para poner sobre la mesa cuando llega el momento de cortar. Pena por terminar un proyecto vital que empezó desde el amor y la ilusión. Y culpa por asumir, casi siempre en solitario, la tremenda responsabilidad de hacerlo, con sus tremendas e irreversibles consecuencias. Dejar una relación estable siempre es un trago muy amargo y, sin embargo, a veces resulta imprescindible para seguir avanzando.

Dice Coral Herrera que el duelo por una ruptura amorosa se parece a un duelo por la pérdida de un ser querido, porque hemos crecido siendo yonkis del amor y los adioses en esta cultura occidental son vividos siempre desde el trauma. Y las rupturas, vistas como un fracaso personal, aunque el fracaso real sea quedarse en donde no quieres, o en donde no te quieren como tú........

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