Hacer oposición con más tripas que cabeza
El Consejo de Política Fiscal y Financiera, reunido pese al frustrado intento de boicot por parte de Isabel Díaz Ayuso, ha aprobado recientemente el nuevo modelo de financiación autonómica. No es ningún secreto que la fórmula planteada ha generado rechazo en las derechas y críticas en la izquierda. Desde la Junta de Andalucía, se ha cargado duramente contra el modelo, tachándolo de “corrupción” e, incluso, de “traición”. Tales términos resuenan en los medios de comunicación y terminan por calar en ciertos sectores de la población pero, ¿realmente se ajustan a la realidad o persiguen otro objetivo?
Durante una reciente entrevista en Canal Sur, el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, calificaba de "corrupción política" el nuevo modelo de financiación autonómica. Un día después, la consejera de Economía y Hacienda, Carolina España, también afirmaba en otro medio que “es un acto de corrupción política y de traición” sosteniendo, sin aportar pruebas, que “se han comprado apoyos políticos con el dinero de todos”. Desde Madrid, Ayuso complementaba estas acusaciones con su característica elegancia al asegurar que el objetivo del sistema aprobado es “pagar la fiesta nacionalista a cuatro mindundis para que Illa pueda mantenerse”. Olvidó apuntar que el PP en Catalunya, como sucede en Euskadi, se ahoga en la más absoluta........
