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Temas de la gestión municipal

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08.03.2026

El GAMC tiene una estrategia política visible que apuesta a obras de impacto visual, proyectos que generan narrativa de modernización urbana, activación económica mediante infraestructura, pero también a fortalecer la imagen ejecutiva y generar capital electoral.

La gestión municipal no está exenta de críticas. Lo real es que falta un compromiso con la ciudad y con sus habitantes, pues la visión es desarrollista y de beneficios para la propiedad  inmobiliaria. 

Uno de los problemas más visibles fue la constante tensión entre el Ejecutivo municipal y el Concejo, lo que derivó en demoras en la aprobación de presupuestos y proyectos. Se dice que la mayoría en el Concejo no fiscaliza por ser del mismo partido que del alcalde.

Un hecho impactante ha sido el acoso y la violencia contra las concejalas que no se sometieron a decisiones unilaterales, se ejercieron acciones violentas contra ellas y también reiteradas suspensiones de sus funciones sin goce de haber.   

Se cuestionaron procesos de contratación directa en varias ocasiones con las mismas empresas y con presuntas irregularidades. Existe ausencia de información pública transparente de los proyectos. 

Algunos vecinos y concejales señalaron que se priorizaron obras de embellecimiento urbano y proyectos de alto impacto mediático. Mientras que quedaron pendientes problemas estructurales como movilidad y seguridad ciudadana. Se descuidó el drenaje pluvial y la dotación de agua de Misicuni, especialmente para  la zona sur.

No se desarrollaron proyectos para áreas de cesión de urbanizaciones y se permitió el loteo de esas áreas.

Los principales problemas ambientales y de planificación urbana se refieren al mal manejo de áreas verdes. No se tiene un plan de ordenamiento territorial y no se cuidaron los bosques urbanos. Se aprobaron edificios en altura, por ejemplo, en el Bosque ex Matra, facilitando a privados. En la actualidad, existe un proceso de loteamiento  en el parque Tunari, bajo la mirada expectante de los técnicos, que impermeabilizará aún más la recarga de acuíferos.

Se han autorizado construcciones cuestionadas como el edifico municipal. Se Legalizaron edificios en altura fuera de norma. Terrenos municipales pasaron a propiedad privada, ejemplo la esquina de la avenida América y Tarija  

No se solucionó la gestión de residuos sólidos y se firmó en tiempo mínimo un contrato que tiene muchas críticas por el costo muy elevado.

En  lo que se refiere al presupuesto municipal, se observó el bajo nivel de ejecución presupuestaria en determinadas áreas y endeudamiento exagerado. No se ha otorgado presupuesto suficiente para las políticas de cuidado (Ley 380). La dirección de género no cuenta con personal con ítem en los SLIM; Defensoría de la Niñez y del Adulto Mayor. De la misma forma, se dieron bajos recursos  para seguridad ciudadana. 

Fue constante la tensión entre expansión inmobiliaria y capacidad real de dotación de servicios urbanos (agua, alcantarillado, vías). La Expansión de la mancha urbana se ejecutó en desmedro de áreas de producción agrícola. 

Se han dado conflictos recurrentes en movilidad urbana, no existe un plan de movilidad urbana, sin soluciones estructurales de largo plazo, se aceptan movilidades contaminantes fuera de norma, y no se implementan las ciclovías.

En las plazas y parques no existen espacios específicos para las mujeres 

Los conflictos urbanos del GAMC no son solo administrativos, sino fundamentalmente estructurales.


© Opinión