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PALANTIR y el poder de la Tecnorepública

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22.02.2026

En mayo de 2003, Peter Thiel registró Palantir Technologies en Delaware. Palantír, como la piedra de ver de Tolkien, un objeto de poder que permite contemplar eventos remotos y que, en manos equivocadas, corrompe inevitablemente a quien la usa. Saruman el Blanco cayó precisamente porque confió en la piedra de Orthanc para espiar al enemigo y terminó siendo dominado por él. Thiel leyó a Tolkien desde el control e interpreto que la vigilancia no debe evadirse, sino dominarce. Quien controle la piedra controla el mundo, así comenzó Palantir, no como empresa de software, sino como materialización de una idea política.

La empresa tiene dos mentes que la preceden, Peter Thiel, dueño y fundador, quien piensa y creé en un capitalismo de escape, la convicción de que la única libertad verdadera existe fuera del alcance del Estado. En 2009, en su ensayo «The Education of a Libertarian», escribió que la libertad y la democracia ya no le parecían compatibles. Financió plataformas flotantes en alta mar fuera de toda jurisdicción. Invirtió en SpaceX como frontera orbital sin regulación. Compró residencia en Nueva Zelanda como refugio ante posible fin del mundo. Y, sin embargo, la empresa que construyó para ver más allá del Estado terminó siendo quien le alquilase al Estado la infraestructura tecnológica y militar para administrar la fuerza. El Estado es su contratista más rentable, los contratos gubernamentales representaron el 54% de los ingresos de Palantir en 2025.

Luego esta, Alex Karp, CEO de la compañía desde 2005, cree por su parte en el establecimiento de una Tecnorepública. Fue Formado por Jürgen Habermas, Karp escribió su tesis doctoral sobre cómo el lenguaje filosófico se convierte en arma ideológica. Siguiendo a Theodor Adorno, diseccionó cómo ciertos términos filosóficos funcionan como instrumentos de dominación encubierta. Veinte años después dirige una empresa que vende precisamente eso, un sistema de interpretación algorítmico que promete revelar la verdad oculta allí donde los demás solo perciben ruido, consagrando a sus ingenieros como portadores de una visión superior a la del analista humano común.

El discípulo de Adorno construyó, mejoro y automatizo la........

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