Colombia, entre los extremos
Colombia va rumbo a una elección marcada más por el odio y el miedo que por la razón. Y eso es profundamente peligroso. Porque cuando una sociedad se divide entre extremos irreconciliables, que no se ven como contradictores políticos sino como «enemigos», la democracia se debilita y la violencia comienza a incubarse.Hoy el país corre el riesgo de quedar atrapado entre dos proyectos inconvenientes para Colombia: el de Iván Cepeda y el de Abelardo de la Espriella. Con Cepeda, Colombia probablemente profundizaría el rumbo que ya lleva el gobierno Petro: más confrontación, más hostilidad irracional hacia el sector privado, más incertidumbre económica y mayores tensiones institucionales. Difícilmente habría recuperación de la inversión; al contrario, seguramente se profundizaría su caída, la cual de por sí ya está en niveles históricamente bajos, algo muy preocupante para el futuro del crecimiento económico del país. El débil crecimiento económico actual, basado, entre otras cosas, en endeudamiento del gobierno, remesas de los colombianos en el exterior y buenos precios internacionales de materias primas, no es sostenible. El país seguiría atrapado en debates polarizantes y alejado de las soluciones reales que necesitan millones de........
