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Geopolíticas cubanas en Guerra Fría, un repaso

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13.03.2025

“Vivimos en dos mundos diferentes: ustedes en pleno corazón de Europa; nosotros en el Mar Caribe, al otro lado del Atlántico, muy próximos a las costas de Estados Unidos. Para ustedes en Europa, la seguridad constituye un objetivo y un paso importante para la consolidación de la paz… Nuestro pueblo, en cambio, apenas tiene noción de lo que es el concepto de seguridad. No estamos protegidos por ninguna alianza militar. Nos hemos acostumbrado a vivir sin la menor idea de la seguridad; salvo la que podamos darnos nosotros mismos”.

Así les hablaba Fidel Castro a los dirigentes del Partido Comunista de Polonia, en junio de 1972.

Recorriendo los países del Pacto de Varsovia, Europa del Este y la URSS, a todos les había recordado que la guerra de EE. UU. contra Vietnam era el compromiso de la época. “Las circunstancias geográficas e históricas determinan las formas diversas en que aplicamos a la lucha los conceptos del marxismo-leninismo”, les recalcó a los polacos.

Esa no era precisamente una formulación filosófica, sino geopolítica. Misma razón por la cual ni Cuba ni Vietnam eran “territorio inviolable del campo socialista”. De manera que hablar de internacionalismo y liberación nacional como requisitos de una política socialista en Praga, Budapest, Bucarest, era recordar que aquel bloque era un rey desnudo; puesto que los problemas de ese Segundo Mundo distaban de compartir las agendas del Tercero; y que, aun siendo el Este, sus reflejos condicionados y prioridades tenían más de Norte que de Sur.

Aunque la economía de Cuba estaba ligada al campo socialista, y de hecho se estaba integrando al CAME, la diplomacia cubana no se guiaba por reglas o códigos que ignoraran nuestras diferencias de fondo.

Ya esa había sido su postura pocos años antes, cuando las tropas del Pacto intervinieron en Checoslovaquia (1968). Entonces, el Gobierno cubano había reconocido como legítima la “amarga razón”, basada en la línea trazada entre el Este y el Oeste de Europa, que le había otorgado a la URSS la prerrogativa de preservar “la integridad del campo socialista”. Sin embargo, aquella intervención carecía de legalidad alguna en términos de derecho internacional, según el propio Fidel Castro había puntualizado.

El enfoque cubano sobre la intervención en Checoslovaquia diferenciaba entre la razón de la ley y la de la geopolítica; y reconocía que ninguna de las dos implicaba consistencia ideológica. Si esta hubiera existido, también argumentaba, las tropas del Pacto deberían haber estado peleando entonces en Vietnam, por la causa de la unificación y en contra de la invasión de EEUU. Así como listas para defender........

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