Ni perdón ni olvido
El 16 de abril de 2009 el gobierno de Evo Morales ordenó la ejecución extrajudicial ‒en pleno centro de Santa Cruz‒ de Eduardo Rozsa Flores, Arpad Magyorosi y Michael Martín Dwyer. Esta cacería humana se ha convertido en un delito internacional, que deben responder los exmandatarios, Evo Morales y Álvaro García Linera, exministro de gobierno, y funcionarios jerárquicos policiales que planificaron y ejecutaron el operativo. Evo Morales Ayma hacía tres años que había asumido el gobierno, y como tenía una mayoría absoluta ―cerca del 54%―, la oposición política estaba atrinchera en la “media luna” y buscaba resistir el avance del “masismo” al oriente boliviano.
Bolivia vivía una verdadera polarización política y el gobierno tenía fijación con Santa Cruz. Evo Morales quería imponer su proyecto centralista y hegemónico. Todo sucedió durante el tratamiento de la actual Constitución en la Asamblea Constituyente, donde se libraba una lucha sin cuartel. De ahí porqué la Constitución quedó manchada de sangre y terminó siendo aprobada en el Congreso Nacional.
El exvicepresidente Álvaro García Linera afirmaba que “el pueblo........
