Paz Pereira hereda la burocracia del MAS
La administración del presidente Rodrigo Paz Pereira enfrenta una contradicción que refleja los problemas estructurales de la gestión pública en Bolivia. Aunque su gobierno prometió una renovación institucional y una clara distancia con la gestión anterior de Luis Arce, en la práctica ha mantenido en funciones a numerosos servidores públicos que trabajaron durante casi dos décadas bajo el Movimiento al Socialismo (MAS). Varios de ellos ocuparon cargos jerárquicos importantes, como viceministerios, direcciones nacionales y posiciones administrativas estratégicas que hoy continúan operando dentro del aparato estatal.
Esta continuidad ha generado críticas desde distintos sectores políticos y ciudadanos, quienes cuestionan la coherencia entre el discurso de cambio y las decisiones administrativas del nuevo gobierno. La polémica se intensificó cuando algunos funcionarios apelaron a mecanismos legales para preservar sus cargos, presentando certificados de inamovilidad laboral por gravidez o por el cuidado de personas con discapacidad, derechos protegidos por la legislación boliviana. Desde el Ejecutivo, autoridades como el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y el canciller Fernando Aramayo han justificado estas permanencias señalando limitaciones legales y, sobre todo, una realidad más profunda: la escasez de técnicos especializados con experiencia real en la administración pública.
Sin embargo, este debate trasciende el simple cambio de caras en la estructura estatal y remite a un problema estructural de larga data en Bolivia. Desde mediados de los años ochenta, el país ha implementado reformas económicas profundas,........
