Reivindicando al paisanaje
Tenemos muy descuidados a nuestros compositores del XIX. A excepción de cuatro cosas (Arrieta, sobre todo), menospreciamos a Guelbenzu, Gaztambide, el sanmartinejo Brull, el valtierrano Soriano, Buenaventura Iñiguez, etc. con el pretexto de que hacían música muy italianizante, anclados en el belcantismo. Por cierto, Gaztambide introdujo, y dirigió, a Wagner en España; ¿qué se le pasaría por la cabeza al escuchar sus propias óperas y las del Wagner? En cualquier caso, merece la pena recordar, siquiera fragmentariamente, la belleza de la melodía, el arraigo en lo popular, la fácil transmisión de sentimientos que cultivaron nuestros decimonónicos compositores. El concierto del Legado lírico navarro trata de remediar el olvido.
El joven director Javier Echarri concertó muy bien (quitando algún desajuste puntual por falta de ensayos, seguro) al complejo conjunto de orquestas,........
